Crecí en un pequeño pueblo europeo, totalmente ajeno a quiénes eran los pueblos indígenas del mundo y, más importante aún, qué significa ser indígena. Terminé conociendo y formando estrechas amistades con pueblos indígenas porque, hace más de 10 años, después de terminar mis estudios en biología, decidí mudarme a los trópicos de América Latina. Terminé trabajando en la conservación de

Santa Marta, ubicada en la costa caribeña de Colombia, es un destino que encanta no solo por sus playas y su historia, sino también por ser un verdadero santuario para el avistamiento de aves. Con más de 300 especies registradas en su región, este lugar ofrece una ventana excepcional al mundo de la ornitología y la conservación. El avistamiento de